"MINERÍA INFORMAL NECESITA INCENTIVO TRIBUTARIO"
El objetivo de una ley de formalización minera debe ser mejorar la productividad y brindar servicios a los mineros que están en proceso de hacerlo, señala Carlos Casas, exviceministro de Economía. En entrevista con Correo dijo también que debe haber una decisión política para erradicar a los ilegales de zonas que tienen tomadas. Precisó que debería crearse un Fondo Minero para brindar asistencia técnica, además de establecer un efectivo mecanismo de trazabilidad y mejorar el acceso al crédito para que no acudan a los ilegales que les facilitan dinero a cambio de su producción. El REINFO vence el 31 de diciembre, ¿el Ejecutivo tendrá tiempo para proponer una ley de formalización minera? Creería que lo más probable es que se prorrogue porque armar una ley tomará tiempo. Hay varios proyectos y el Ejecutivo tendrá que organizarse para poder tener una propuesta que sea realmente efectiva, que mejore la productividad, que brinde servicios a los mineros que están en proceso de formalización y obviamente una decisión política de erradicar a los que están en zonas donde no deben operar, que son los ilegales totalmente. Son dos cosas aparte. Sí, pero tienen que ir juntas. Si levantamos los controles, más se van a pasar a lo ilegal. Entonces, lo ilegal es lo primero que se tiene que erradicar, generando desincentivo para que se vayan a la minería legal. Pero todo responde a un sistema coordinado que tiene que ir de la mano. Está la creación del Fondo Minero para brindar asistencia técnica. Son varias aristas en las que hay que trabajar, hay que diseñarlo muy bien y tenemos una oportunidad de oro. Y si la desperdiciamos por agilizar y por tratar de hacerlo todo mucho más rápido, creo que vamos a tener problemas. ( Correo, Pág. 14 )
LAS DRAGAS DE
LA MINERÍA ILEGAL INVADEN LA AMAZONÍA
Solo entre 2025 y 2026,
suman 704 las nuevas dragas -balsas rústicas que extraen oro ilegal- que han
empezado a operar en 13 ríos de la región Loreto, confirmando la expansión
territorial de mineros ilegales. De acuerdo a las imágenes satelitales tomadas
por Conservación Amazónica-ACCA, el incremento de las dragas se registran en
los ríos Atacuari, Chambira, Cotuhe, Curaray, Marañón, Mazan, Nanay, Napo,
Patayacu, Pintuyacu, Putumayo, Tigre y Yaguas. El Nanay, que es el principal
afluente de agua potable para Iquitos, presenta la mayor cantidad de registros
históricos de dragas mineras a lo largo de sus 315 kilómetros de longitud.
Entre el 2021 y 2026, se ha registrado un total de 1.076 dragas en sus
distintos sectores. Pero solo en los últimos 12 meses, las imágenes de ACCA -a
las cuales accedió la Unidad de Investigación de El Comercio- muestran que, en
el Nanay, se registró 421 nuevas dragas, varias de ellas operando en nuevos
sectores no registrados anteriormente. En el río Marañón, que en su tramo final
se une con el río Ucayali cerca de Nauta para dar nacimiento al Amazonas, se ha
observado -entre 2022 y 2025- un total de 187 dragas. Solo en 2025, se
registraron 108 nuevas dragas en diversos sectores de este río. ( El Comercio, Pág. 16, 17 )
POLICÍA
INCAUTA BIENES A LA MINERÍA ILEGAL
Un nuevo golpe contra la
minería ilegal asestó la Policía Nacional del Perú (PNP) en Madre de Dios,
donde intervino ocho campamentos rústicos y halló dos pozas, tres motores, tres
tolvas y 2,280 galones de combustible, además de otros bienes y enseres
presuntamente utilizados para esta actividad ilícita. El valor total de lo
incautado asciende a S/ 3,146,780, afectando de manera directa la capacidad
operativa y económica de las organizaciones criminales que desarrollan
actividades mineras al margen de la ley. (El
Peruano, Pág. 3 )
HACIA EL 50%
DE FORMALIDAD
Por Diego Macera, director
del Instituto Peruano de Economía (IPE). El nuevo gobierno no ha sido tacaño en
sus metas económicas. El titular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF),
Elmer Cuba, mencionó la semana pasada que –hacia los últimos años de su
gestión– espera lograr un 6% de crecimiento del PBI (para este año se espera
3,4%), 15% de tasa de pobreza (la del año pasado fue 25,7%), y 50% de
informalidad (de cerca de 70% hoy según data oficial del INEI). Los números son
ambiciosos, pero no imposibles. Sin los efectos del fenómeno de El Niño (FEN),
este año el PBI podría haber crecido 4,5%. Más importante aún, hay motivos
sólidos para pensar que lo que viene podría ser mejor. En primer lugar, las
expectativas empresariales –medidas por última vez por el BCR hace tres
semanas– están en general cerca de su máximo histórico. En segundo lugar, es
muy probable que los precios de los minerales que exportamos permanezcan altos
al menos por un puñado de años más. Y, en tercer lugar, la inversión privada,
que es el puntapié inicial del ciclo inversión-empleo-consumo-inversión, habría
crecido ya 15% en la primera mitad del año. Como referencia, su promedio de
crecimiento en la década del 2015 al 2025 fue apenas 2,4%. Con una inversión
privada vigorosa, las cifras de PBI, pobreza y empleo por las que apuesta el
gobierno son muy ambiciosas pero alcanzables. Respecto del último punto –llegar
al 50% de empleo formal–, conviene quizá hacer algunos matices y una proyección
más detallada de qué se requiere para llegar ahí. Lo primero es notar que –dada
la evidencia internacional que relaciona un mayor PBI per cápita en cualquier
país con mayor formalidad laboral– un observador externo que solo conoce la
riqueza promedio por habitante del Perú especularía que la tasa de formalidad
laboral que nos corresponde es cercana a 50%. Y estaría equivocado. Es decir,
comparado con países similares, el Perú es muy informal para su nivel de
riqueza. Eso debería hacer más rápida su corrección. (
El Comercio, Pág. 21 )