MINEM REALIZA
MOVIDAS EN MEDIO DE DEBATE POR REINFO
Al cierre del 2025,
precisamente el 31 de diciembre, el Ministerio de Energía y Minas (Minem)
designó al economista Mario López Tejerina como asesor de alta dirección, que
refuerza el reacomodo interno que atraviesa el sector. La resolución fue
publicada al día siguiente, 1 de enero, en plenos días festivos. El ingreso de
López Tejerina al despacho ministerial se produjo después de una serie de
cambios administrativos que, de acuerdo con fuentes del sector, reflejarían una
pugna interna por el control de áreas estratégicas. Una semana antes, el
titular del sector, Luis Bravo, oficializó la salida de Luis Chirif de la
presidencia del Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet), organismo
adscrito al Minem encargado del catastro minero y del otorgamiento de
concesiones. La remoción ocurrió, según conoció El Comercio, luego de que Bravo
solicitara a Chirif su renuncia un día antes de la segunda votación en el
Congreso de la propuesta para ampliar la vigencia del Registro Integral de
Formalización Minera (Reinfo). El pedido fue rechazado, pero ante la
insistencia, Chirif optó por poner su cargo a disposición. “La hipótesis que
mejor se ajusta a lo que está sucediendo es la inestabilidad política y la necesidad
de dejar espacio para pagar favores políticos", declaró Chirif a El
Comercio. ( El Comercio, Pág. 9 )
TIER ONE
AMPLIARÁ PERFORACIONES
La canadiense Tier One
Silver anunció que iniciará su siguiente fase de perforación en su proyecto
polimetálico Curibaya (Tacna), durante el primer trimestre del 2026. La minera
confirmó que se enfocará en explorar corredores prioritarios de plata, oro y
metales base de alta ley, incluyendo el objetivo estructural de Cambaya, de
gran potencial. El anuncio ocurre en un contexto favorable para los metales
preciosos. (Gestión, Pág. 9 )
CARAVELÍ
ALIENTA PROYECTOS MINEROS Y DE ENERGÍA
Caravelí (Arequipa),
provincia asociada con la problemática de la minería informal, tiene la
esperanza de dejar atrás esta imagen, y "el antídoto para ello es la
inversión privada formal", apunta Roberto Soto, su alcalde provincial. El
funcionario señala que los grandes proyectos mineros, de energías renovables y
de agroexportación son "la inyección que la población necesita para que se
dedique a otro tipo de actividades”. Es el caso de la empresa minera Jinzhao
Mining, que desarrolla el proyecto de hierro, cobre y oro, Pampa de Pongo, una
de las tres grandes inversiones mineras -junto con Tía María y Zafranal-
voceadas para iniciar construcción a todo tren en el 2026.Se trata de una
inversión de US$1.781 millones, cuya decisión de ejecución "está en manos
de la empresa china", refiere Soto. A todo esto, se suma el `boom" de
los proyectos de energías renovables, particularmente eólicos, con iniciativas
como el parque eólico Caravelí, que desarrolla la colombiana Celaris con una
inversión de US$240 millones. ( El Comercio, Pág. 9,
Día1)
ACEROS
AREQUIPA INICIA NUEVA OPERACIÓN EN EE.UU.
Esta operación permitirá
asegurar el abastecimiento de materia prima, optimizar costos y garantizar
productos con estándares internacionales. Esta movida estratégica refuerza su
presencia en mercados clave. ( El Comercio, Pág. 2,
Día1 )
EL ESLABÓN
PERDIDO DE LA CAMPAÑA
Por Gabriel Daly, gerente
general de Confiep. La inseguridad se ha convertido en la principal
preocupación de los peruanos. Asaltos, extorsiones y crimen organizado ya
forman parte de la vida cotidiana, y la agenda electoral gira alrededor de este
problema. Los candidatos lo saben y responden con un repertorio previsible:
control de fronteras, más cárceles, inteligencia policial y tecnología. El
problema no es el énfasis, sino la idea de que con eso basta. El riesgo es que
la urgencia por la inseguridad vuelva a ocultar los problemas estructurales que
el país posterga, en especial la generación de trabajo formal. Endurecer el
discurso no es suficiente. El país necesita un paquete inmediato de medidas de
seguridad: inteligencia para desarticular redes de extorsión, coordinación
operativa con el Ministerio Público y control penitenciario para impedir que
las cárceles sigan funcionando como centros de mando. Sin embargo, el gran
déficit del debate es la superficialidad. Se repiten promesas ambiciosas, pero
rara vez se explica cómo se harán. Sin cronogramas ni estimaciones
presupuestales, la seguridad corre el riesgo de convertirse en otro eslogan
electoral, y no en una política pública con resultados verificables. Hay un
hecho incómodo: no existe política de seguridad que pueda sostenerse en un país
donde siete de cada diez trabajadores siguen siendo informales. Ese dato cambia
el enfoque. La informalidad no solo precariza ingresos; también dificulta el
seguimiento del dinero y facilita el avance del delito. ( El Comercio, Pág. 18 )

